20/12/14

Mi mascota y yo: una selección.

Hola, chic@s:

Ya sabéis que este trimestre hemos elaborado distintos textos y uno de ellos ha sido  Mi Mascota y yo. Algunos de vosotros me habéis prestado vuestros trabajos para que los publiqué y , como no, estoy encantada de poderlos mostrar al mundo, puesto que son estupendos y se nota que en cada uno de ellos hay un pedacito de vosotros.


Sura y yo, por Lucía Ortiz, 1º A


Personalmente, creo que tener cualquier tipo de animal es muy bueno porque aprendes a cuidar de alguien que no seas tú, a estar pendiente de sus necesidades... En definitiva, aprendes lo que es la responsabilidad. Es bonito llegar a casa y ver que hay alguien que te está esperando con tanto entusiasmo. Por otro lado, como en todo, hay desventajas: siempre que quieres pasar el día fuera de casa, debes contar con que las necesidades de tu mascota queden cubiertas, por lo que muchas veces hay que contar con terceras personas para cubrirlas o llevarte a tu mascota, cosa que no siempre es posible.


La mascota que he escogido para esta redacción es una perrita de tres años llamada Sura. Pertenece a una raza a la cual se da el nombre porque su principal función es dar caza a los ratones que se esconden entre las barricas: bodeguero ratonero andaluz.

Es de tamaño pequeño, patas finas, cuerpo fuerte y fibrado, y cabeza pequeña, como todos los bodegueros. Su cola es corta y sus orejas están caídas, pero no son muy grandes. La mayor parte de su cuerpo está cubierto por un pelaje de color blanco con manchitas negras. La cabeza es negra y marrón con una línea blanca arriba y otra en la barbilla.

Su carácter es tranquilo y dócil, aunque juguetón. Cuando la dejas suelta no para de correr, es como un torbellino. Lo que más le gusta a parte de correr y jugar es comer, pero claro, ¿A quien no le gusta comer?


A mi perrita le cae bien cualquier persona que quiera jugar con ella, pero respecto a nuestra familia, con quien se lleva mejor (y lo digo de verdad) es conmigo. Unas de las razones por las que he llegado a pensar esto es porque siempre que llego a casa me saluda con muchísimo entusiasmo, me viene a buscar para jugar con ella e incluso se pone al lado de mi silla cuando voy a comer. Lo adoro. 


Joel, Judith, Ferran y yo, por Rubén Nava, 1º A

Una excelente reinterpretación de la actividad  

Las personas no le damos mucha o ninguna importancia al significado de relación. Esto incluye todo lo cotidiano, todo lo que hacemos son relaciones diferentes. Mi intención es que entendamos que las personas somos seres muy sociables y que necesitamos relacionarnos con otras personas. Tener un amigo y poder estar con alguien que forme parte de tu vida e intercambiar sentimientos con esa persona es lo mas bonito que puede existir.


Yo soy una persona muy sociable y he tenido mucha suerte de poder tener al lado a tres personas como Judith, Joel y Ferran. Psicológicamente, los tres son mis necesidades día a día. Todos ellos son graciosos, simpáticos y amables. Físicamente, son atractivos, “monos”... De verdad, si fuera la primera vez que los viera, me enamorarían. Nunca acabaría de agradecerles todo le que han hecho por mí.



Los cuatro somos inseparables, creo es imposible que llegue el día en que nos separen. Lo nuestro es algo inexplicable, no hay nada que pueda superar la fuerza de la unión de un grupo de amigos como el nuestro. Nos conocemos desde hace muchos años.



Deseo que nuestra amistad nunca se acabe, pero no soy nada egoísta, de modo que invito a todo el mundo a que crea en la amistad y que lo intente porqué es fácil y no solo te puede alegrar el día, sino una vida entera.


 Apollo y yo, por Inka Nelson, 1º A




Una mascota no es solo una responsabilidad sino un amigo que te alegrará el día, un compañero que siempre está ahí y, lo más importante, alguien a quien querrás tú y tu familia.

Mi mascota es un perro, Apollo. Es negro, con manchas marrones y blancas. Es pequeño, pero ágil y astuto, travieso y adorable. Le gusta correr y perseguir ardillas en el jardín. Es supergracioso verle subirse a los árboles. No le gusta mojarse, ni con bañera ni con la lluvia, por eso, cuando se moja empieza a ladrar muy fuerte, es gracioso, aunque molesta un poco.

Somos inseparables: donde voy yo va él, pero nos vemos poco porque está en Inglaterra y cuando voy se pone muy contento, y entro en casa y se me tira encima, me encanta su compañía y él la mía.


Ona y yo, por Joel Cerdán 1ºD

Tener un animal como mascota implica diferentes responsabilidades según el tipo de mascota, por ejemplo, si tienes un pez no requerirá los mismos cuidados que si tienes un perro. Esta relación es muy importante en la vida de las personas y, aunque implique algunas responsabilidades, es bastante ‘‘guay’’ porque puedes entretenerte con ella. 

Yo tengo una perra, se llama 
Ona y tiene ocho años. Es bastante alta, de color negro y con unas peculiares manchas blancas dispersas por todo su cuerpo. 

Ella es muy cariñosa, pero con los otros perros no es nada amable. No le gusta que ningún perro se acerque a su familia, le teme a los truenos, hasta tal punto que los días de tormenta le tenemos que dar una pastilla para tranquilizarla. Por otro lado, le encanta que le acaricien y también le gusta jugar a la pelota, pero por desgracia no puede hacer lo que más le gusta porque padece de una enfermedad parecida a la artrosis.
 

Yo con ella tengo una relación especial, puedo identificar sus estados de ánimo, porque cuando ella está mal se acerca a mí y me toca la pierna con el morro para que la acaricie...
 
No me gusta pensar en la idea de que le queda poco de vida por su enfermedad y prefiero pensar en el presente, aunque sé que cuando fallezca la echare mucho de menos.


4 comentarios:

  1. Muy chulo... Ruben eres el mejor :*

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  2. Anda no me has nombrado a mi Ruben.

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  3. Joel eres el mejor y me has entusiasmado con la historia de tu perra Ona. Soy Alex Merlos de 1B.

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